CUBA PASAJE A LA NATURALEZA. GUANAHACABIBES IX

Conocida la zona el viajero se dirigió al poblado de Cortés. Su gran ensenada fue el punto a donde arribaron las naves colombinas: María Galante, La Niña y San Juan, tras haber recorrido más de 335 leguas desde Maisí.

En este extremo, observa el Gran Almirante de la Mar Océano, que la costa torcía hacia el sur y considera haber arribado a la península de Malaca, cuando en realidad se encontraba en un gran golfo, entre este punto e Isla de Pinos. 

Es el momento que decide en la nave capitana (la primera de las tres), el 12 de junio de 1494, firmar por obligación el acta de Pérez de Luna a toda su tripulación la certificación de que Cuba es tierra continental asiática. Llevaba 8 meses y 17 días de navegación desde que partieron de Cádiz y la tripulación se encontraba totalmente agotada y deseaba concluir toda la aventura.

El historiador Gerardo Ortega expresa que, en el viaje antes mencionado de Hernán Cortés, este se vio obligado a utilizar el puerto natural de la Albufera de Cortés, porque tuvo que arreglar el timón del barco capitaneado por Francisco de Morla, que se había averiado en un mal tiempo. Reiniciando su viaje el 10 de febrero de 1519. En este caso no fue precisamente la albufera, sino, la desembocadura del río Cuyaguateje donde se encontraba la hacienda

Acerca de la albufera el sabio pinareño Tranquilino Sandalio de Noda describe:

La costa vuelve ahora hacia el norte tres o cuatro leguas terminando las piedras de arrecifes. Siguen fango y manglares y el mar cada vez más bajo y luego se encuentra una laguna de agua salada que se comunica con el mar por tres bocas. Se llama la Laguna de Cortés: único punto que lleva este nombre en la costa. Lo que advertirás, porque el de Ensenada de Cortés que aparece en varios mapas y relaciones aquí no es conocido de nadie, ni se da tal nombre a otra cosa que a dicha laguna […] está en un terreno anegado, y ella es demasiado baja, pero, sin embargo, sirve de abrigo a los pescadores […].

Arribamos ya en la tarde al poblado pesquero, se sitúa a una altura entre uno y seis metros de altura sobre el nivel medio del mar. Tiene una disposición urbanística más bien alargada alrededor de la vía principal transitable: la carretera Las Catalinas-Manuel Lazo. El núcleo urbano ocupa el centro y extremo oeste de la Albufera de Cortés con una población en 1992 de 2 425 hab., dedicados a la pesca, aunque también producen tabaco, cítricos, viandas, silvicultura, la ganadería vacuna y algunos trabajan en la extracción de arena de sílice.

Diferentes autores atribuyen sus inicios a principios de siglo XIX y dan la fecha de 1800 como la de su fundación. Sin embargo, es posible que en el siglo XVII y XVIII, este lugar fuera una zona de resguardo e incluso de permanencia, por lo que pudiese considerarse otra fecha más tardía, mucho más, si partimos de que antes de 1600 ya existían habitantes por estos lares; es casi imposible que un lugar tan estratégico para la navegación y la subsistencia no fuera ocupado con anterioridad, aún a riesgo de la presencia piratesca. Incluso, la actual albufera era conocida también como del Pirata.

Si analizamos el escrito de Noda, este se refiere a tres bocas, mientras hoy sólo existen dos, divididas al medio por: Cayo Gallego. Esto se debe a que la conocida como: Boca Real, está taponeada por franjas de arenas y zonas de manglares producto al paso de los huracanes tan comunes en esta zona. Las dos aberturas actuales se denominan: Boca del Canal y Boca Seca y dan paso a la laguna o albufera, con un diámetro aproximado de 18 km., con 3 km. de largo por 5.5 km. de ancho es decir una forma lobulada hacia sus extremos norte-sur. Aunque en 1969 se realizó el dragado de la parte portuaria, alcanzando en unos 100 m de longitud una profundidad de 10 pies, la misma es entre 3.8 y 5 m, en forma de media circunferencia. Es parte de lo que Salvador Massip denominó: costa neutra, del tipo deltaico, en edad madura, con los deltas lobulados. El borde donde se encuentra el pueblo es calcáreo; mientras que el resto es pantanoso, bajo, mientras las secciones este, de las dos barras que cierran la misma presentan algunas áreas con arena, en la porción sur, desde: Punta la Puntilla hasta Punta del Coco.

Su zona marítima pesquera es el lugar ideal para la captura del Pargo. En el mes de mayo con la luna llena comienza la corrida ya que retornan de la cópula, agotados y hambrientos, tras haber desandado decenas de millas, es el momento que aprovechan los pescadores para hacerlos sus presas, pues ya han dejado su descendencia. En cada temporada se capturan unas 78 TN, que están incluidas en las 290 TN de pesca anual promedio de todas las especies de escama.

Es un sitio privilegiado para la captura de la langosta, acopian un promedio de 640 TN en temporada. Otro renglón es la captura de crustáceos, como los cangrejos moros durante el período de lluvias.

Cortés es un pueblo que va cambiando todos los años a fuerza del cruce de una gran cantidad de los ciclones que atraviesan Cuba. No es la primera, ni será la única vez que la penetración del mar a más de 300 m inunde el sitio, esto ha hecho que desaparezcan las antiguas casas, dando paso a las modernas construcciones en lugares más altos y donde la seguridad evite el sufrimiento de la población. Hoy cuenta con servicios de salud con varios consultorios del médico de la familia, una escuela primaria, mercado, librería, bar-cafetería, kiosco para el expendio de la prensa y centro telefónico local, así como varias tiendas.

Dejando atrás el poblado, nos dirigimos a pasar la noche en Punta la Yana, pero eso será tratado en el próximo relato de nuestro viaje a la naturaleza del extremo más occidental de Cuba.

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