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DONDE SE PONE EL SOL DE CUBA

Pedro Luis Hernández Pérez

Pedro Luis Hernández Pérez

Miembro Ordinario de la Sociedad Espeleológica de Cuba

Las Leyendas

En 1830 el actual entorno de la playa de María la Gorda se conocía como El Guanal de la Vigía Antigua. Ambos topónimos están relacionados con la presencia de la piratería.

La primera data de los inicios del siglo XIX. María es un personaje real. Todo indica que fue una pirata portuguesa famosa, que se dedicó a la trata humana. Su barco, Maria Pequeña fue hundido en Matanzas en 1822.

La leyenda narra que María llegó a la bahía de Corrientes siendo una mujer hermosa. Estaba unida a un corsario, que asaltó alguna población de la cuenca sur o central de América.

Ella junto a otras mujeres, parte del botín del atraco. Se establecieron en esta porción de tierra donde se construyó una casa grande-fonda-almacén. El capitán corsario se hizo a la mar y dejó a su mujer, junto a varios de sus hombres al mando del Segundo a bordo.

Nunca regresó a recogerlos y no se tienen noticias de su paradero. María al parecer se entregó al Segundo y en el tiempo quedó al frente de la instalación. En ella erigió una rústica taberna-prostíbulo. Al lugar acudían diferentes naos piratas a abastecerse de carne salada, cuero, miel, agua y leña. Comenzó así su historia de contrabandista.

La segunda historia tiene que ver con el dominio español sobre el archipiélago cubano. Por ser precisamente esta región de Cuba, uno de los lugares más visitados por los piratas y corsarios. El gobierno español colocó en punta La Vigía, primer farallón, camino a Cabo Corrientes, una guarnición de observadores que avisaban por tierra de la presencia de los lobos del mar.   

El segundo nombre tiene dos historias. La primera tiene que ver con la presencia de los Musimanes y los Raqueros. Bucaneros terrestres que, en las noches, se dedicaban a engañar las embarcaciones que surcaban estas aguas.

Usaban dos métodos de operaciones. En las noches mediante piraguas, abordaban, saqueaban y hundían los barcos que echaban anclas cerca de la costa. La otra era que ponían un caballo o un mulo con luces que paseaban por la costa, para que los barcos se guiaran por esas luces y se vararan en los arrecifes costeros, para luego atracarlos.

Lejos estaba de pensar que un camino costero, que aparece en el mapa 1:50 000 y tiene marcadas las huellas de tractores, carretones de bueyes y de caballos y algún que otro jeep Waz. Luego entendí es la ruta de patrullaje de las tropas guardafronteras que cuidan las fronteras costeras de esta localidad.

Playa María la Gorda

María la Gorda es una ensenada dentro de la bahía de Corrientes. Posee un borde de seboruco costero, coronado por diente de perro, mezclado con bolsones de arena y detritus de roca arrecifal -aunque posee una duna ancha detrás de esta formación geológica Jaimanita.

El fondo de la playa es de arena, mezclado con rocas y cantos rodados de madréporas. Es fácil observar bancos de peces pequeños y medianos de hermosos y múltiples colores.

Entre las especies acuáticas del mundo arrecifal somero se destacan: pez loro, cirujano, rabirrubia, jurel corcovado, vieja azul, isabelita, agujones… En sus fondos se pueden observar: langostas, congrio verde, erizo yaguaro y estrellas de mar.

La playa posee 1670 m de longitud. Es areno-rocosa de grano medio, color crema claro y origen conchífera-coralina. Sus fondos son más bien profundos con un promedio de nueve metros.

A un kilómetro el perfil del fondo marino desciende a dieciocho metros. El canto del veril alcanza los 1050 m. Todo su fondo es hermoso. Se desarrollan zonas de buceo con variadas y abundantes especies de corales.

Entre las especies coralinas más abundantes se encuentran: coral negro, coral de fuego, coral cerebro, coral cavernoso, coral lechuga y el coral laminado

Abundan los abanicos de mar, gorgonias, antipatario y varillas del mar.  La existencia de cuevas marinas, restos de naufragios y otros atractivos, crean condiciones excelentes para los apasionados a los deportes del submarinismo.

Centro Internacional de Buceo María la Gorda

Aquí se encuentra ubicado el Centro Internacional de Buceo de nombre homónimo, cuatro estrellas. Cuenta con habitaciones climatizadas, baños privados con agua caliente, servibar, televisor vía satélite, restaurante, bar, sala de juego, telecorreo internacional, caja de seguridad, buró de turismo, servicio de rent a car, servicios médicos, de combustibles e incinerador de desechos naval, marina y aduana.

La zona se caracteriza por la presencia de gran cantidad de cocoteros (Cocos nucífera), y del bosque semideciduo mesófilo típico en la segunda línea de costa. Bajo el cual se desarrollan la mayoría de las habitaciones tipo bungalow. Al centro y derecha de la instalación biplantas de mampostería de cuatro habitaciones que han aumentado su número hasta 101 locaciones. A partir de esta zona, se desarrolla la Reserva Natural de Cabo Corriente.

Se han estudiado 50 puntos de buceo en dos zonas: una desde Cabo Corrientes y el centro de la bahía, con alrededor de 26 sitios atractivos. La segunda región se encuentra entre playa Perjuicio y el poblado La Bajada, con los restantes 24 escenarios subacuáticos.

Los sitios más famosos son: El Jardín de las Gorgóneas entre 6 y 15 m de profundidad. Las cuevas de Pedro con placeres de arena (terrazas), interconectados a través de túneles y grietas, con profundidades entre 25 a 30 m.

El Encanto, salida a la pared del canto del veril, entre los 28 y 33 m. El Paraíso Perdido, buceo en pared a 30 m de fondo, donde se pueden observar peces de gran talla. El Laberinto, ubicado entre los 9 y 17 m, con túneles cortos en pared, sitio ideal para el buceo nocturno.

Expediciones Mambisas

Un poco más al sur de centro turístico está marcado con un monolito el desembarco del 8 de septiembre de 1896, de la expedición del vapor Three friends. Esta expedición estuvo comandada por el General internacionalista y puertoriqueño, Juan Rius Rivera.

Esta incursión mambisa, la segunda de su tipo arribó a estas costas, en apoyo a las operaciones que desarrolló en Pinar del Río: el Lugarteniente Mayor General. Antonio Maceo, quien esperaba la expedición en Puerta La Güira, a las puertas de El Cayuco.

Aunque el autor no coincide con esta ubicación, colocada por una Comisión de Historia Provincial de Pinar del Río, no deja de ser un atractivo turístico poco explotado hoy.

Traía un abundante cargamento con materiales de guerra. Con un cargamento consistente en 1000 armas, 500 000 tiros. Un cañón de aire comprimido, 2000 lb de dinamita, 460 000 cartuchos, medicinas, machetes y otros pertrechos.

En la expedición venían 40 expedicionarios junto a ellos llegó a tierra cubana el hijo del Mayor General, Máximo Gómez Baez: Francisco Gómez Toro (Panchito). El hombre que cayo al lado del Titán de Bronce, el 7 de diciembre de 1896, en Punta Brava.

El 4 de enero de 1897, en este entorno logró desembarcar otra expedición comandada por el general Emilio Núñez en el vapor “Dauntles”, con un valioso cargamento de armas y avituallamiento de pertrechos de guerra, muy cerca de esta zona.

La Llegada

Luego de despedir al majá de Santa María de la vereda de Palito Blanco, seguimos camino hacia María la Gorda. A poco del encuentro con otra ruta del bosque, que viene del corazón de Cabo Corriente, una ruta se desvía al oeste y a 3,5 km. Se llega a la playa el Caimán y más al sur, luego de un pequeño farallón, playa las Canas.

Esta última playa de origen coralino, posee bancos de arena consolidados. Tiene 955 m de largo y un ancho de 20 m. Su arena es de color crema claro, con afloramientos de rocas de la formación jaimanitas, en algunas secciones de la berma.

El nombre se debe a que posee el más concentrado bosque de palmas canas de toda la reserva. La playa está formada en el borde de la llanura litoral aterrazada, al pie, entre el primero y segundo farallón.

Esta playa está rodeada, en su porción este, por un elevado camellón de tormenta, cubierto por guijarros y cantos rodados madrepóricos. En sus extremos, los conocidos balcones alcanzan entre 3 y 10 m de altura. Para poder acceder a la cumbre hay que escalarlos.

El fondo del mar es rocoso con pequeños bancos de arena. En ella se desarrolla una abundante fauna asociada a las rocas y a las barreras coralinas. Excelentes fondos marinos para el buceo, se mezclan cangilones, rocas aisladas, pozas y el canto del veril, a muy poca distancia de la costa.

En los alrededores de esta playa desembarcaron varias expediciones mambisas: La primera de ellas el 23 de junio de 1896, al mando en tierra de coronel Leyte Vidal y el general Joaquín Castillo Duany, en el vapor Three Friends, con 42 hombres, 200 fusiles Máuser, 35 Rémington, 300 000 tiros, cajas de dinamita, bombas, máquinas eléctricas, medicinas, zapatos y otros materiales.

Por punta Urbina, el día 3 de enero de 1897 arribó a ensenada de Corrientes la cuarta expedición que recibían los libertadores vueltabajeros por esta localidad. La transportó el vapor Dauntles y la encabezaron el propio jefe del Departamento de Expediciones, general Emilio Núñez, como jefe de mar y Rafael Pérez Morales como jefe de tierra.

Se componía de 1 200 rifles, 400 000 cápsulas, un cañón Hotckins de 12 lb con 200 tiros, pertrechos para el cañón de dinamita desembarcado tres meses antes, varias cajas de explosivos, dos de medicina y 600 machetes con sus respectivos avíos.

La última de las expediciones que arribó a Guanahacabibes, muy cerca de Cabo Corrientes, fue la del capitán Rafael Gutiérrez Marín, que tocó tierra cubana el día 6 de septiembre de 1897, por playa Jaimanitas.

Contenía medio millón de tiros, 250 machetes, 1 000 lb de dinamita, 3 000 kg de carne y guiso de maíz, en latas de 1 kg, 100 pares de zapatos muy fuertes, 1 000 mudas de ropas, 70 000 píldoras de quinina, tres cajas de vendajes y de otras medicinas, así como otros productos.

Salvamos el farallón con una dimensión de 1700 m en dirección norte a sur. La porción superior está cubierta en su extremo litoral por un desarrollado diente de perro de crestas puntiagudas y espumoso.

El agua se acumula en micro casimbas, como El Abrevadero, pequeño hoyo circular de 0,60 cm de profundidad y caudal permanente. Descendemos el farallón desde punta Vigía o Caimán.

La línea de costa conduce a una pequeña ciénaga, que da paso a la playa de María la Gorda. La llegaba a un lugar tan hermoso al atardecer, nos permitía observar la exclusiva puesta del sol. Cerraba así otra expedición a los misterios de península de Guanahacabibes. Porque este es el punto de la geografía cubana: Donde se pone el sol de Cuba.

De Cuba Pasaje a la Naturaleza. Guanahacabibes XLV

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