EMPLEO DE CAJAS REFUGIOS EN LA EXCLUSIÓN DE MURCIÉLAGOS.

Carlos A. Borrego. cborrego2000@gmail.com

Miembro Ordinario de la SEC. Miembro de la NSS.

Programa para la Conservación de los Murciélagos de Cuba

Proyecto Cubabat. Coordinador para la provincia Artemisa.

¿Por qué es importante ofrecer a los murciélagos un refugio alternativo cuando se realiza con ellos una exclusión o desalojo de las viviendas humanas o refugios arquitectónicos en que habitan?

En muchas ocasiones hemos observado que estos inquietos mamíferos voladores buscan resguardo en viviendas o centros laborales y la convivencia transcurre sin conflictos en la mayoría de las ocasiones. En unos pocos casos la convivencia entra en contradicción con los humanos por la exposición de la orina o el guano, el mal olor e incluso la penetración eventual a las edificaciones por parte de los murciélagos. Es entonces cuando se hace necesario practicar la exclusión de murciélagos o como lo llama el Dr. Gilberto Silva Taboada en su manual, el desalojo inofensivo.

 

Hasta el actual abril de 2020 no se ha concebido en Cuba el empleo de cajas refugios. No lo referencia el manual vigente y tampoco se han realizado en la práctica exclusiones o desalojos que los empleen, en coordinación exitosa con MINSAP y CITMA; no obstante consideramos que la isla debe sumarse a esta metodología empleada ya desde años antes en Europa, Norteamérica e incluso muchos países de Latino América.

Las cajas refugios (Bat house o Bat box por su terminología en inglés) son habitáculos artificiales concebidos para ofrecer a los murciélagos una alternativa de refugio diurno posterior al proceso de exclusión de los mismos. Existen diversos tipos, desde cajas que usted mismo puede construir, hasta cajas de partes ensamblables, incluso refugios integrados en paneles prefabricados de mampostería para edificaciones que se fabrican actualmente en Europa y América. Existen cajas de una sola recámara o de varias y generalmente son verticales.

Distintos tipos de refugios elaborados en diversos materiales.

Se recomienda construirlos con madera maciza que puede ser de pallets de desecho, espesor de 2cm, con una a tres recámaras de una pulgada de espacio, y con ranuras de 1 a 2mm separadas a 1cm entre ellas que faciliten el agarre apropiado para las patas de los quirópteros. Deben disponer de una pista de aterrizaje y no se recomienda el empleo de plywood o madera en capas contrachapadas o prensada. El tamaño se elige que sea fácil de manipular, aproximadamente 50x40cm y se pueden probar variantes de “cemento de madera” que es una mezcla de cemento con serrín de madera en proporción, en volumen de 33% de cemento  y  66% de serrín.

Si se logra involucrar desde un inicio a instituciones locales de Salud y Medio Ambiente para que estas soliciten al departamento de Medio Ambiente de una empresa local o regional la construcción del refugio, se contribuye con la necesaria Educación Ambiental orientada a la Conservación.

En lugares donde existe disponibilidad de refugios, puede resultar difícil que los murciélagos colonicen la caja. En algunos casos no lo harán, o colonizará solamente un porciento de la población. Aun así, las cajas refugios pueden tener una función adicional, estimulando el interés  y  educando al público hacia la conservación de los murciélagos. La mejor forma de lograrlo es a través de la creación de Círculos de Interés en escuelas locales de nivel primario, secundario y preuniversitario.

Círculos de Interés en Preuniversitario de Guanajay, provincia Artemisa, exponiendo en Fórum Municipal.

De los distintos métodos empleados tradicionalmente en la exclusión (Dispositivos ultrasónicos, Naftalina, Uso de diferentes hierbas o plantas y aceite quemado, Luz artificial (foco de 100-150 watt), quemado de llantas o ruedas de autos, papel, Fumigación); con sus respectivos inconvenientes y desventajas para la salud del ser humano, el método de Exclusión con salidas unidireccionales y empleo de cajas refugios, es a los efectos de la conservación,  el único método elegible ya que ofrece un refugio que puede ser monitoreado por instituciones de Salud Pública y CITMA(Medio Ambiente), creando la conciencia necesaria en el manejo y conservación de murciélagos tanto en la población, como en las instituciones gubernamentales.

¿Pero cuántas especies de murciélagos pueden encontrarse en construcciones arquitectónicas?

De las 26 especies vivientes de Cuba, solo 10 habitan en viviendas.

1- Molossus molossus

  2- Eumops ferox

  3- Nyctinomops laticaudatus

  4- Nyctinomops macrotis

  5- Nycticeius cubanus

  6- Eptesicus fuscus

  7- Tadarida brasiliensis

  8- Mormopterus minutus

  9- Artibeus jamaicensis

10- Macrotus waterhousei

Las 8 primeras en la modalidad oculta, o sea refugiados en grietas o fisuras y las dos finales en la modalidad visible.

Las cajas refugios serían más adecuadas y necesarias para la exclusión de especies en la modalidad oculta, que son las especies que requieren estricto ocultamiento y usualmente entran en conflicto con los habitantes de las viviendas. Las dos últimas pueden buscar nuevos refugios por sí mismas en la naturaleza.

Para la colocación de las cajas refugios se debe tener en cuenta lo siguiente:

  • Ubicación próxima al refugio natural
  • Alejado del alcance de depredadores
  • Al menos a 3 metros sobre el piso
  • Con al menos 4 meses antes de la exclusión
  • Empleo de atrayentes que pueden ser artificiales existentes en el mercado internacional, o empleando guano de la propia colonia a excluir.

Caja refugio colocada en una vivienda en Guanajay.

Exclusión o desalojo inofensivo:

Previo a la exclusión se debe hacer un estudio de la construcción arquitectónica y de la colonia que la habita. Para ello se necesita realizar un conteo de murciélagos durante el éxodo vespertino para conocer el tamaño aproximado de la colonia lo cual permite estimar la cantidad de refugios a colocar. En esto pueden ayudar los estudiantes de los Círculos de Interés. También se deben identificar los orificios de salidas que usan los quirópteros y saber cuáles son salidas comunes a un espacio interior y cuales son solo exclusivas a otro espacio interior.

Estudiantes de preuniversitario haciendo conteo de murciélagos en Guanajay.

Las salidas comunes a un mismo espacio interior se pueden ir sellando una a una, dejando siempre al menos una, la cual será usada por todos los animales que usen ese espacio interior, ya sea techo o grietas, para abandonar cada noche la vivienda. Si las salidas se ubican en aleros o paredes de madera, se empleará generalmente madera y clavos para sellarlas. Si por el contrario se ubican en paredes, grietas o fisuras de mampostería, se emplearán pedazos de ladrillo, bloques o piedras y se usará alguna mezcla.

Otro punto importante es la determinación de las especies que habitan el refugio. En dependencia de esto, se escogerá el período de tiempo en el cual ninguna de las especies que comparten el refugio se encuentre en época reproductiva. El manual del Dr. Silva ofrece esta información para cada una de las especies que cohabitan con el ser humano. Para el caso de Molossus molosus que es muy frecuente en viviendas, la exclusión debe hacerse únicamente durante los meses de diciembre a febrero. Artibeus jamaicensis de octubre a enero y Eptesicus fuscus de septiembre a febrero.

Artibeus jamaicensis y Eptesicus fuscus son otras dos especies que pueden habitar en techos de viviendas.

El día escogido para realizar la exclusión, no necesariamente en la tarde o noche, serán colocadas en las salidas exclusivas y en la o las últimas de las comunes que hemos dejado abiertas hasta último momento, mallas plásticas de las usadas para mosquitos, de cuadros pequeños (2mm) o incluso de cuadros algo mayores (5mm). Se fijarán vertical u horizontalmente en techos o paredes empleando presillas, tachuelas, clavos, expansiones y/o listones de madera si es necesario. En orificios de aleros de salida vertical se puede emplear un tubo plástico y un pedazo de malla plástica como extensión del tubo, ambos de unos 4 a 5cm de diámetro por 20cm de largo. Esto las convertirá en “salidas unidireccionales” permitiendo al animal salir con facilidad, pero no pudiendo entrar con posterioridad a su regreso. Esto es de prioritaria necesidad, ya que si en la noche de la exclusión quedaron animales en el interior del refugio, estos tendrán la posibilidad de salir al día siguiente o en días posteriores, evitando así que mueran en el interior de los techos y generen problemas sanitarios mayores. Una semana después, las mallas se pueden retirar y las salidas unidireccionales ser selladas definitivamente.

Luego de la exclusión y habiendo tenido éxito en un porciento alto de la colonización de la caja refugio, se debe esperar aconsejablemente una semana. Tras tener planificada la correcta ubicación  de   las  cajas  refugios en  su  sitio definitivo, nunca alejado de la ciudad y preferiblemente en un área periurbana,  con el  fin  de continuar disfrutando de  los  servicios  eco-ambientales que nos  brindan  los  murciélagos cumpliendo los requisitos de áreas despejadas, lejos de los depredadores y al menos a 3 metros del suelo. Debemos recordar que los murciélagos son grandes consumidores y por tanto controladores naturales y eficientes de plagas de insectos y mosquitos dañinos a la agricultura y al hombre, vectores algunos de enfermedades como el Dengue, el Sika, el Chikungunya y la Fiebre amarilla. Este es el caso del Molossus molosus que es el habitual y más común de los que emplean las viviendas humanas como refugio. Otras especies de murciélagos cubanos son dispersoras de semilla, contribuyendo a repoblar los bosques con plantas pioneras y otras son polinizadoras.

En el traslado, colocación, inspección y conservación de las cajas refugios, juegan un papel importante cuatro instituciones locales que son:

  • MINSAP (Higiene y Epidemiología)
  • CITMA (Medio Ambiente)
  • PCMCu
  • Empresa Eléctrica

Esta última es clave, ya que esta propuesta prevé que los refugios sean colocados con el apoyo de la Empresa Eléctrica, en “postes de tensado”, que son postes que no soportan cables eléctricos, sino que sirven para tensar a postes que sí soportan cables eléctricos. De esta forma, la colocación y monitoreo de los refugios no interfieren ni obstaculizan el trabajo del personal técnico en el mantenimiento o solución de averías de las líneas eléctricas. 

Con una periodicidad preestablecida, MINSAP de conjunto con CITMA inspeccionarán los refugios y en caso de ser necesario algún mantenimiento o reparación de los mismos, se acudirá a activistas del PCMCu, velando por la correcta conservación de las cajas refugio, para evitar que por deterioro de los refugios implementados, los murciélagos lo abandonen e intenten volver a refugiarse en otras construcciones arquitectónicas habitadas por el ser humano. Por su parte, integrantes del PCMCu, Cubabat y Sociedad Espeleológica de Cuba apoyarán al CITMA y al MINSAP en las operaciones en el terreno, tanto de exclusión como de monitoreo.

El trabajo en equipo multi-factores contribuirá al éxito del proyecto en beneficio de la salud humana y de la Conservación de los Murciélagos de Cuba y sus hábitats.

Postes de Tensado a emplear para fijar las cajas refugios.