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JARDINES DE LA REINA, EL EDÉN DE CUBA

Conmemorando el Día Mundial de los Océanos

El Parque Nacional Jardines de la Reina cuenta con 360 km de extensión, es un archipiélago que resguarda con verdadero celo a una fauna diversa y poco avistada en otros sitios naturales de Cuba. Visitarlo es un verdadero privilegio para los que aman el entorno marino.

Este grupo insular abarca desde el Golfo de Guacanayabo hasta la Bahía de Casilda, en la parte meridional de la Isla de Cuba, está formado por 661 cayos. Corresponde a tres cayerías, de ellas, la más importante es la de Las Doce Leguas, localizada en el extremo oeste frente a la costa meridional de las provincias Ciego de Ávila y Camagüey.

El acceso a las áreas del parque es por vía marítima, a partir de tres puntos fundamentales: El pueblo de Santa Cruz del Sur a 80 km al sur de la ciudad de Camagüey, el poblado costero de Playa Florida, a 42 km de la cabecera del municipio Florida y el poblado costero de Júcaro (situado a 32 km al sur de la ciudad de Ciego de Ávila.

Un ecosistema diverso

En la flora terrestre se observan, de un verde brillante, los Bosques de mangle prieto (Avicennia germinans) y los mixtos de mangle rojo (Rhizophora mangle), con mangle prieto, Patabán (Laguncularia racemosa) y Yana (Conocarpus erectus).

Mientras que la vegetación marina cuenta con 41 especies diferentes de algas (16 Chlorophytas, 6 Ochrophytas, 15 Rhodophytas) y 4 fanerógamas.

Con respecto a los invertebrados terrestres, se han colectado ejemplares agrupados en 4 clases, 18 órdenes, 125 familias y 266 especies. De ellas, 242 especies son insectos; 19 son arácnidos; 3 moluscos terrestres y 2 son quilópodos.

Los vertebrados terrestres se componen de 120 especies, 101 de aves, 15 de reptiles, 1 anfibio y 3 mamíferos. En La avifauna se observan 36 familias y 71 géneros y en cuanto a los criterios de permanencia,  hay 26 especies residentes permanentes, 26 residentes invernales, 20 residentes bimodales, 19 transeúntes y 9 residentes de verano.

De las 120, son endémicos de Cuba 21. El más abundante en este sentido es el de los reptiles con 11 taxa, seguido por las aves con 9 y por último, los mamíferos, con sólo 1 especie endémica.

Muchos especialistas dedican largas temporadas a estudiar en detalle estos ecosistemas, para trabajar en su conservación, apoyados por proyectos, instituciones y planes de manejo.

El paraíso de la investigación

El Centro de Investigaciones de Ecosistemas Costeros (CIEC) y el Centro de Investigaciones Marinas (CIM-UH) coinciden cada año en 3 temporadas diferentes para realizar trabajos de investigación y monitoreos.

En noviembre del pasado año, a bordo del Ocean for You, se llevaron a cabo varias jornadas de monitoreos, para determinar salud de los diferentes ecosistemas marinos y el comportamiento del blanqueamiento en las especies de corales pétreos.

También se identificaron algas, se investigó herbiburia en varias especies, se tomaron muestras, se colocaron sensores de temperatura y discos para medir cubrimiento, entre otras tareas puntuales de temas investigativos de cada especialista.

Los invertebrados marinos están representados por 5 phylum, 8 clases, 20 órdenes, 61 familias y 165 especies, entre esponjas, medusas, corales pétreos, octocorales, crustáceos, erizos y moluscos.

Entre los equinodermos está la Diadema antillarum (erizo negro), común en los arrecifes coralinos, fundamentalmente en crestas, donde se desempeña como controlador biológico de las algas, las cuales compiten con los corales por el espacio.

Existen cabezos con alto grado de conservación y gran abundancia de colonias de corales pétreos de la especie Orbicella annularis, las cuales llegan a alcanzar, aproximadamente, tres metros de diámetro.

Las crestas arreciales, están compuestas fundamentalmente por Millepora alcicornis, Acropora cervicornis, Acropora prolifera, Porites astreoides y Porites porites. Un gran porcentaje están afectadas total o parcialmente por muerte antigua. Dentro de éstas se encontraron las crestas formadas por Acropora palmata.

Los camellones son canales de arena con colonias de corales y octocorales, que en este sitio se observan de tallas grandes.

Dentro de los peces, los de mayor talla  son la cubera (Lutjanus cyanopterus), guasa (Epinephelus itajara), pargo criollo (Lutjanus analis), pez perro (Lachnolaimus maximus), el aguají (Mycteroperca bonaci), la arigua (Mycteroperca venenosa) y la morena verde (Gymnothoraxfunebris).

En las lagunas de arrecife predominan los fondos arenoso – rocosos y arenosos, a profundidades entre 0.5 y 3.0 m, cubiertos en gran parte por praderas del alga Thalassia testudinum. Los corales están dominados por Porites asteroides, Dichocoenia stokessii y Pseudiploria strigosa y los peces por loros y doncellas, con algunos jureles de gran talla como transeúntes esporádicos.

Los cabezos son formaciones coralinas que se encuentran sobre un fondo arenoso dentro de las lagunas del arrecife. Se presentan en mayor abundancia las especies Porites astreoides y Siderastrea radians. Las algas más abundantes pertenecen al orden Dictyotales y también gran cantidad de octocorales como Plexauraho momalla y Eunicea mammosa.

En las crestas las especies dominantes son el coral orejón (Acropora palmata), y los corales de fuego (Millepora complanata) y (Millepora alcicornis). La mayoría de las crestas están muy deterioradas debido a la presencia de muerte antigua en el coral orejón.

Entre los octocorales predominan Plexaura kukenthali, Briareumas bestinum y Gorgonia flabellum, mientras que los peces son dominados por cardúmenes de barberos (principalmente azul) y roncos. Ejemplares de gran talla de sábalo, loro guacamayo, jocú y bonací gato son frecuentes, al igual que las tortugas careyes juveniles.

El arrecife frontal tiene una profundidad entre 10 y 20 m. Este hábitat es dominado por los corales Porites astreoides, Siderastrea radians, Orbicella annularis y Agaricia humilis. También son abundantes los octocorales Pseudoterogorgia americana, Pseudoterogorgia bipinnata, Eunicea flexuosa y Briareuma bestinum. Hay gran abundancia de peces en el norte y sur, con valores entre los más elevados de todas las regiones de arrecifes coralinos del mundo, con predominio de pargos y meros.

Una expedición para recordar

Durante la estancia se recorrió todo el archipiélago. El trabajo fue muy intenso y el equipo multidisciplinario estaba compuesto en su mayoría por biólogas y biólogos muy jóvenes. La armonía entre especialistas y tripulación fue excelente y la disciplina aseguró muy buenos resultados de trabajo.

Los tiburones, y la gran variedad de peces nos acompañó en casi todas las inmersiones. Contrario a lo que muchos opinan, los escualos solo se acercan a curiosear y son excelentes modelos de fotografía.

No puedo dejar de mencionar los coloridos atardeceres que disfrutamos cada tarde, desde la quietud que brinda este sitio, alejado de la tecnología móvil y la señal televisiva, que allí no llegan. Por eso me atrevo a afirmar que una expedición así, es un regalo al contacto directo con la naturaleza. 

Con respecto a la ictiofauna (peces), esta presenta los más altos valores en riqueza de especies, densidad y biomasa reportados en Cuba, con un total de 251 especies.

Los reptiles de Jardines de la Reina están representados por las tortugas marinas como el carey (Eretmochelys imbricata), la tortuga verde (Chelonia mydas), la caguama (Caretta caretta) y el tinglado (Dermochelys coriacea). Entre los mamíferos marinos se observan 3 especies, la tonina (Tursiops truncatus), el delfín moteado del Atlántico (Stenella frontalis) y el cachalote (Physeter macrocephalus).

El territorio que comprende los cayos de Jardines de la Reina es una de las zonas de nidificación de las tortugas marinas y constituye la zona más importante de nidificación del carey, con un estimado del 65 % de los nidos para aguas cubanas (Moncada et al., 1999).

Los tiburones son un verdadero atractivo en este archipiélago, donde se pueden estudiar los Órdenes Orectolobiformes, Lamniformes y Carcharhiniformes. Esta es una de las pocas zonas del Caribe donde se observan con frecuencia estos depredadores apicales.

Durante los buceos se puede observar con claridad el pez dama o damero (Rhincodon typus), el gata (Ginglymostom acirratum), el tiburón de arrecife (Carcharhinus brevipinna), el jaquetón (Carcharhinus falciformis), el cabeza dura (Carcharhinus perezii), el galano de ley (Negaprion brevirostris), el cazón de ley/playa (Rhizoprionodon porosus/terranovae), el cornuda de ley (Sphyrnam okarran), el balicero (Carcharhinus limbatus) y el tigre (Galeocerdo cuvier).

También tuvimos la oportunidad de ver de cerca una colonia de Rabihorcados, que nidifican en un pequeño cayo en medio del mar, donde conviven crías y adultos.

En los playazos de arena y mangle se avistan con facilidad cocodrilos, iguanas y jutías, donde contrasta el verde esmeralda de las plantas con el intenso blanco de la arena, que se corta bruscamente con el azul intenso del mar.

Jardines de la Reina debe ser visto como un gran ecosistema que se relaciona no solo con otras regiones de Cuba, sino además con otras áreas del mar Caribe y del resto del mundo, a través de procesos ecológicos, oceanográficos y climáticos a escala regional y global.

Yamile Luguera

Yamile Luguera

Especialista del Centro de Investigaciones Marinas (CIM) | Miembro Ordinario de la Sociedad Espeleológica de Cuba
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Semanario CUBA SUBTERRANEA