LOS MURCIÉLAGOS Y LA RABIA.

¿Considera usted más seguro tener por mascota a un perro o un gato, que a un murciélago?

Pues no esté tan seguro de que sea “más seguro”.

Lea el texto y al final responda la pregunta. Solo preocúpese de no tocar con la mano desprotegida a un murciélago que veas caído en el suelo. Verá por qué.

Tanto el perro como el gato son animales afectivos, o sea muestran apego, afecto o cariño hacia su dueño, a diferencia de muchos otros animales empleados como mascotas en el mundo, cuyo comportamiento es menos expresivo, indiferente o meramente instintivo.

¿Qué es la rabia?

La rabia es una zoonosis que afecta a todos los mamíferos, causada por un virus que pertenece a la familia Rhabdoviridae, género Lyssavirus. Se transmite principalmente por mordeduras, además puede ser transfundido cuando un individuo que tiene algún corte en la piel (vía de entrada del virus) tiene contacto con las secreciones salivales, aerosoles de animales infectados. La infección de la rabia invariablemente lleva a la muerte, pero a tiempo puede ser prevenida con la vacuna (Mattila y cols. 2010).

¿Cómo se distribuye en el mundo?

La rabia se presenta en todos los continentes con excepción de Oceanía y es endémica en la mayoría de los países africanos y asiáticos. Varios países están libres de la infección, entre ellos: Barbados, Jamaica, Uruguay y varias islas del Caribe en las Américas, en Japón Asia, y Bulgaria, España, Gran Bretaña, Irlanda, los Países Bajos, Portugal y varios países escandinavos en Europa.

¿Cuántas especies de murciélagos existen?

Hasta finales de 2019 existían en el mundo poco más de 1400 especies de quirópteros. La gran mayoría se alimentan de insectos, otros del néctar de flores, otros se alimentan de frutas, otros lo hacen de pequeños peces, aves o mamíferos y de estas algo más de 1400 especies, solo 3 se alimentan de sangre.

Diaemus youngi o vampiro de alas blancas se alimenta de sangre de aves, Diphylla ecaudata o vampiro de patas peludas lo hace igual que el anterior y raramente de mamíferos, en cambio Desmodus rotundus conocido como el vampiro común, lo hace exclusivamente de sangre de mamíferos y es el causante de cuantiosas pérdidas a la economía ganadera en centro y Suramérica.

Para alimentarse, se posa en el suelo a un par de metros de distancia de algún animal que esté durmiendo, se acerca desplazándose con sus patas traseras y las muñecas de sus alas y realiza una pequeña cortadura con sus dientes incisivos, generalmente en alguna parte blanda, lamiendo el fino hilo de sangre que brota lentamente ayudado por su saliva anticoagulante.

En áreas rurales o selváticas, los humanos nativos que duermen a la semi intemperie, pueden ser igualmente visitados por un vampiro el cual no distingue entre un humano o un animal dormido para alimentarse, pasando generalmente inadvertido.

La rabia en el mundo

Las estadísticas a nivel mundial a lo largo de la historia han demostrado que la mayor cantidad de casos de rabia transmitida por animales a humanos se ha debido a mordeduras por perros, gatos y mangostas (hurones).

Es importante explicar, que según la etología o comportamiento de estos animales, se convertirán en animales agresivos o atacantes una vez contagiados con la rabia.  Esto significa que el animal enfurecido va a buscar al humano para morderlo. Incluso mangostas (hurones) en estado silvestre, han entrado en una vivienda rural para morder a sus habitantes.

En el caso de los murciélagos, (en particular la inmensa mayoría que no se alimentan de sangre), solo un pequeño número de casos de rabia transmitida a humanos, se debe a ellos y la casi totalidad se debe a que, es el humano quien por curiosidad, va a agarrar al animal con la mano desprotegida.

Es igualmente importante aclarar que según el comportamiento de un murciélago con rabia, este NUNCA va a atacar a un humano, solo se defenderá con mordeduras si son tomados con la mano.

Muchos especialistas en conducta de quirópteros discrepan del testimonio de pacientes mordidos por murciélagos, en su mayoría menores de edad, que dicen haber sido “atacados” supuestamente para encubrir su actitud negligente de tocar al murciélago por curiosidad con las manos desprotegidas.

Uno de los síntomas:

La ataxia o parálisis de las extremidades es uno de los síntomas de la rabia y por tanto, aunque se plantea que los murciélagos pueden cursar asintomáticamente la enfermedad, en ocasiones caen al suelo al tornarse rígidas sus alas impidiéndoles volar.

Por tanto un murciélago encontrado en el suelo sin poder volar, no debe ser tocado ya que pudiera entre otros motivos (golpeaduras, choques con paredes, ataques de gatos o majaes), estar infectado con la rabia.

Por primera vez, rabia en murciélagos en el mundo.

La primera vez que el virus rábico fue diagnosticado en quirópteros insectívoros fue en 1953 en el Laboratorio Nacional de Tampa del Estado de la Florida; siendo reportado desde entonces en 24 estados de los Estados Unidos (Avery, 1960).

En el continente americano se encuentran distribuidas 9 familias de murciélagos: Phyllostomidae, Molossidae, Vespertilonidae, Noctilionidae, Mormoopidae, Natalidad, Emballonuridae, Furipteridae y Thyroptidae. Solo las 6 primeras existen en Cuba con un total de 26 especies, de las cuales 19 son insectívoras, 4 nectarivoras, 2 frugívoras y una: el murciélago pescador, se alimenta de pequeños peces de agua dulce o salada.

Note que ninguna de las tres especies de vampiros vive en nuestra isla, a pesar de que una especie endémica de vampiro (Desmodus puntajudensis), habitó en nuestro país, pero se extinguió. Solo sus restos fósiles han sido encontrados en la quietud de algunas cuevas.

Por primera vez en Cuba

En Cuba, Gilberto Silva, detecta por primera vez la presencia de rabia en murciélagos en 1974 y posteriormente en 1975 y sus reportes que se publican en la revista científica “POEYANA” años mas tarde. (SILVA G, HERRADA M. PRIMER CASO COMPROBADO DE RABIA EN UN MURCIÉLAGO DE CUBA. POEYANA. 1979; (126):1-4.)

El Ministerio de Salud Pública de Cuba a través del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología de La Habana, ha realizado numerosos estudios sobre la rabia en la isla, mostrando la incidencia en los distintos vectores y en particular de los  murciélagos.

Destacan por sus investigaciones la Dra. Dámasa Irene López y la Dra. Jusayma Caridad González, entre otros colaboradores de La Habana. Por la ciudad de Camagüey,  la Dra. María Caridad Alemán, la Dra. Yanet Guerra Rodríguez y colaboradores han realizado igualmente trabajos investigativos, incluso trabajos de divulgación en instituciones educacionales.

PCMCu

El Programa para la Conservación de los Murciélagos de Cuba (PCMCu), tiene entre sus 3 líneas fundamentales de trabajo la Investigación, la Conservación y la Divulgación o Educación Ambiental, esta última para dar a conocer la enorme importancia ecológica de los murciélagos en nuestro entorno, contribuyendo a que todos comprendan por qué es necesario proteger y conservar sus distintas especies.

Ellos son polinizadores de plantas, algunas de carácter exclusivo. Numerosas productoras de plátanos o bananas deben su éxito y protegen a ciertas especies de murciélagos. Algo similar ocurre por ejemplo en México con la fabricación de Tequila.

Otras especies son dispersoras de semillas, o sea contribuyen a regenerar parches importantes de bosques o selvas afectados por incendios o fenómenos ambientales. Otras especies a su vez son férreos controladores biológicos de insectos y plagas dañinas para la economía agrícola y de mosquitos que como sabemos son vectores de enfermedades causantes de una alta tasa de muerte en el mundo por enfermedades como el Dengue, el Zika, el Chikungunya y la Fiebre Amarilla.

El PCMCu propicia el vínculo entre los investigadores de los murciélagos, ya sea del área biológica o epidemiológica; y de estos con la parte educativa o divulgativa. En ese sentido promueve el encuentro entre investigadores de los  quirópteros y activistas o educadores ambientales.

Resultados en Cuba

Una investigación realizada por la Dra. Dámasa Irene López, la Dra. Jusayma Caridad González y la Dra. Martha Morales, (“Diagnóstico del virus rábico en quirópteros”) sobre detección de positividad, muestran la realización de un estudio retrospectivo, de detección del virus rábico por la técnica de inmunofluorescencia directa consistente en el análisis un total de 651 muestras de cerebros de quirópteros, 629 por vigilancia epidemiológica (VE) y 22 por animales lesionadores (AL), provenientes de las provincias del país desde enero de 2004 hasta diciembre de 2009 en el Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología de la provincia La Habana.

En la tabla se observa que de 651 muestras de cerebros de quirópteros estudiados se detectó un caso positivo por año, excepto en 2006, que no se recibieron muestras, con un total de 5 pruebas positivas para 0,76%; además se percibió aumento de las muestras recibidas en 2008 con un total de 342 cerebros de quirópteros.

Las doctoras realizan además el análisis por separado VE y AL para finalmente concluir diciendo que a pesar de que el porcentaje de positividad de esta enfermedad es bajo (en murciélagos), se deben tomar las precauciones establecidas con los ejemplares que exhiban cambio de conducta como desorientación al volar, caídos en el suelo o que penetren desorientados en casas habitadas.

Por su parte otros resultados obtenidos en Camagüey por la Dra. María Caridad Alemán, la Dra. Yanet Guerra Rodríguez y colaboradores, relacionados con la presencia de murciélagos entre los diferentes animales que resultaron lesionadores, muestran de sus investigaciones en el 2008 la ausencia de casos de rabia humana y una disminución del número de lesionados con respecto al año anterior en un 4,3 % (2524 en 2008 vs. 2638 en 2007) lo cual que representa una tasa de 321,8 x 100 000 habitantes.

De los 2524 pacientes, son lesionados: el 92 % por perros y gatos, el 3,6 % por roedores, otro 3,6 % por otras especies, 0,5 % por mangostas y solo 0,3 % por murciélagos.

De los dos ejemplos anteriores, extrapolando un poco, podemos interpretar que teniendo en cuenta la presencia a nuestro alrededor de perros, gatos, mangostas (hurones), incluso roedores y otros; la probabilidad de ser mordido por un murciélago es bien baja (de 0,3 % en el caso de estudio), comparada con la cifra obtenida para mordeduras por perros y gatos (92 %).

Por otra parte, de un número grande de murciélagos (651), muestreados en busca de rabia solo el 0,76 % resultaron estar contagiados con dicha enfermedad.

De manera que con estos resultados para Cuba, usted podrá darse cuenta que no es ni remotamente más seguro tener un perro o un gato por mascotas. Ellos le ofrecerán sin dudas más afecto, pero si son mordidos por ejemplo por un ratón y contagiados con la rabia, un día sin que lo espere, por muy mansos que estos sean,  irán invariablemente por usted, a morderlo y lo atacarán. Es intrínseco de su comportamiento.

El murciélago nunca lo atacará, a menos que sea usted quien vaya por él.

Ahora ya puede responder la pregunta del inicio.