ROBERTO GUTIÉRREZ DOMECH

Una mañana hermosa el 27 de agosto de 1982 en la playa Santa María del Mar conocí a Roberto Gutiérrez Domech, me lo presentó Manuel Acevedo González.

Hacia 12 años me había iniciado en la espeleología, razón que me llevó a conocer al profesor Acevedo, mientras yo concurría al curso de espeleología impartido por miembros del Martel, en la Universidad de La Habana.

Acevedo que tenía un gran sentido del humor, en la presentación utilizó esa herramienta al dirigirse a Roberto, hablando de mí, lo cual no me molestó, sino que me hizo sentirme estimulado.

Días después en una noche en el apartamento de la calle Marqués González, donde aún vivía Acevedo con su familia; mientras recibía de obsequio del profesor, varios libros, revistas y artículos de espeleología, me volví a encontrar con Roberto Gutiérrez.

Ese fue el dia en que reparé en él: mulato alto, fuerte, de gran inteligencia y con un gran espíritu y energía, con sus espejuelos característicos. Ese fue el Roberto que yo conozco un hombre de elevado pensamiento, de gran cultura y conocimientos del carso y la espeleología. Un docente nato y un gran gestor de procesos.  

Roberto Gutiérrez Domech en 1964 comenzaba a trabajar en el laboratorio del Instituto Cubano de Recursos Hidráulicos como auxiliar de laboratorio, donde transitó por los cargos de auxiliar de geólogo, técnico geólogo, paleontólogo auxiliar y jefe del laboratorio geológico (paleontología y petrografía). En 1964 inició los estudios de Geología en la Universidad de la Habana y luego Geofísica en el Ispjae. En 1974 culminó como licenciado en Geografía, en la Universidad de la Habana.

Ejemplo de un joven negro que se integró por completo a los nuevos tiempos que corrían luego del triunfo revolucionario, donde todos los estratos de la sociedad, sin importar el color de la piel, ni la clase social a que perteneciera, incluso ni su pensamiento político, tuvieron oportunidad de trabajo y educación gratuita en todos los niveles de la enseñanza, para alcanzar el sueño negado a la mayoría de la población durante el capitalismo y poder graduarse en las universidades cubanas.

Había nacido el 14 de enero de 1947, un día antes que la Sociedad Espeleológica de Cuba cumpliera los primeros siete años de fundada, lejos estaban sus padres de pensar que esa coincidencia en el tiempo marcaría su vida para siempre, con solo 11 años, en 1958, se inicia en el mundo espeleológico, ese año entró en contacto, durante una excursión a la cueva de Bellamar, con el mundo subterráneo.

Un año después, luego del triunfo revolucionario, ingresó al Instituto de Segunda Enseñanza del Vedado, coincidió con Alberto Martínez Sardiña y Manuel Iturralde Vinent, quienes habían sido sus condiscípulos en la escuela primaria. Junto a ellos y a Mario Hernández Cueto y Manuel Rivero Glean, fundó ese año el Grupo Espeleológico Murciélago, realizando excursiones a la cueva de Cotilla y otras espeluncas en San José de las Lajas y Jaruco.

La incorporación a las tareas de la revolución hizo posponer su participación en exploraciones, hasta que, al regresar de la Campaña de Alfabetización, el colectivo fue recibido por el Dr. Antonio Núñez Jiménez y colaboradores, quienes apoyaron su incorporación al Grupo de Exploraciones Científicas de Marianao, grupo con espeleólogos como, Ángel Graña González, Oscar Arredondo de La Mata, Manuel Acevedo González…

Comenzó a profundizar en el estudio científico de la Espeleología, la Geología, la Geomorfología, la Paleontología… realizó expediciones al valle de Pica Pica, la región de Sumidero y las cuevas de Paredones, Sandoval, Tapaste y otras del occidente cubano.

En 1962 fundó junto a sus compañeros más cercanos el Grupo Espeleológico Martel. A partir de entonces, Roberto Gutiérrez y demás colegas del colectivo desplegaron uno de los trabajos más serios de la espeleología en Vueltabajo, a él se deben importantes estudios de las cuevas: de La Amistad, Perfecto, la Garra, Bonita… en las sierras de Sumidero y Resolladero, así como en el inicio de las investigaciones del Sistema Cavernario Majaguas-Cantera, en la continuación de la exploración de la gran Caverna de Fuentes, en las sierras de San Carlos y Mesa respectivamente y las cuevas del Santico y del Huesito, en la sierra de Guane. En 1968 publicó una Breve reseña sobre el período jurásico en la Provincia de Pinar del Río. Breve reseña sobre el período Jurásico en la Provincia de Pinar del Río.

Roberto fue el jefe del grupo de trabajo que la Sociedad Espeleológica de Cuba para la atención en el trabajo científico y catastral de todo el país. Hoy es vicepresidente de la SEC.

Ha sido un hombre de ciencias y tiene una gran experiencia para solucionar situaciones complejas. Ha escrito libros y cientos de artículos.

Por ello Roberto es uno de los paradigmas para cualquier joven que quiera un día ser un buen científico, un gran espeleólogo y excelente ser humano.