VOLUNTARIADO: GOTAS DE AMOR PARA EL PLANETA

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Ángela Corvea Martínez

Ángela Corvea Martínez

Bióloga marina, creadora y CEO del proyecto ambiental Acualina

Incontables personas en el mundo constituyen el voluntariado mundial, casi siempre desde el anonimato y de una forma altruista y desinteresada en disímiles espacios de la vida.

Al coincidir el título de este escrito con el lema central del calendario 2020 de Acualina, es mi especial deseo profundizar en este tema con el marcado interés de dar más visibilidad a esta actividad que desde hace siglos realizan incontables personas en el mundo, casi siempre desde el anonimato y de una forma altruista y desinteresada en disímiles espacios de la vida.

Antes de comenzar a escribir hice una búsqueda en Internet para conocer un poco la historia del voluntariado y descubrí, que aunque no se sabe exactamente cuando comenzó, se ubica en la Edad Media, establecida en la compasión desempeñada por diferentes religiones desde la pauta del “amor al prójimo”. Aunque casi se concluye que las características de los voluntarios y su campo de acción han sido desiguales en cada período histórico, apuntando muchos estudios sobre la imposibilidad de definir qué es el voluntariado.

Ya en el siglo XX, se empieza a desarrollar el voluntariado, cuando se crean las organizaciones privadas sin fines de lucro en las cuales comienzan las personas, voluntariamente, a efectuar actividades sin recibir nada a cambio.

Regresando al título de este artículo, refiero que para mí el voluntariado son gotas de amor para el planeta. Los que lo ejercemos, desde nuestra individualidad, conocimientos y entrega, aunque no componemos ejércitos ni multitudes y tampoco es mucho lo que podemos hacer como simples personas, sabemos y sentimos en nuestro interior que es importante cada esfuerzo y trabajo que libramos en el escenario que cada cual escogió para colaborar.

Cada día cuenta y se conoce más la participación de los voluntarios en muchos acontecimientos mundiales tan lindos y virtuosos como los deportivos. ¿Quién no se ha emocionado viendo las Olimpiadas cuando se alude a la inmensa cantidad de voluntarios que participan y las hacen posible?… ¿Cuántos voluntarios nos han sacado las lágrimas al ver como salvan vidas, arriesgando las suyas, ante catástrofes naturales como terremotos, huracanes, tsunamis… o las provocadas por el hombre como las guerras, incendios, accidentes, maltrato animal, contaminación, entre otras?… No olvido las tristes imágenes recientes del actuar de los voluntarios en los atroces incendios en la Amazonia y después en Australia tratando esas personas de salvar a miles de koalas, mamíferos como nosotros, que perdieron sus vidas y sus hábitats y rescatar con tanta generosidad a los que quedaron, quemados y adoloridos.

La actual Covid–19 nos enseña otra muestra de solidaridad y de infinito amor y entrega de muchos voluntarios a nivel mundial, la mayoría jóvenes, que socorren y alivian el dolor y la incomodidad de tantísimas personas que esta pandemia ha obligado a estar enclaustrados en nuestros hogares para salvarnos, ayudando así, principalmente, a los más vulnerables.

Gracias a la tecnología ya nada es un secreto y pasan ante nuestros ojos a través de la televisión o en nuestros móviles un sinfín de muchísimas, bellas y emocionantes historias diarias que emprende el voluntariado en todo el planeta. Nombres y caras en las que no reparamos, porque con exiguas excepciones. Los voluntarios trabajan por voluntad propia y desinteresadamente porque quieren y sienten que desean hacerlo sin que medien, necesariamente, los aplausos y reconocimientos y sólo usan como el único, gratuito y propio combustible, el amor para movilizarse y actuar.

 En 1985 la Asamblea General de las Naciones Unidas decretó el 5 de diciembre como Día Internacional del Voluntariado.

Acualina es un proyecto ecológico, necesario y no lucrativo que surge en 2003 en la comunidad costera del Náutico en La Habana. Su misión es comunicar y trasmitir educación ambiental al público en general, principalmente a los niños y jóvenes.

Gracias a muchos amigos Acualina está en diferentes escenarios para enseñar qué hacer para preservar el medio ambiente y el uso sostenible de los recursos naturales. Usa diferentes vías para comunicar sus mensajes y enfatiza en las limpiezas de costas, ríos y playas.

Acualina forma parte del Proyecto 3er Paraíso – Embajada Rebirth en La Habana desde su inauguración en noviembre de 2015.

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